Curry indio y Naan (Pan)

File Mar 20, 11 36 01 PM

A mi esposo le encantan jugar con letras y palabras. Ha pasado la mayor parte de su carrera profesional como periodista en Mississippi y Louisiana.

 

Le gustan mucho los pasatiempos.

 

Por esa razón, disfruta mucho llenar crucigramas, que era lo que estaba haciendo la semana pasada, cuando tuvo uno de esos momentos de: “tengo la palabra en la punta de la lengua”.

 

“Amor, como se llama el pan indio? Nam? Nan?” – Me pregunto diciéndome también que era una palabra de tres letras que comenzaba con la letra “N”.

 

De pronto, mi mente se transporto a mi primer viaje a India, y empecé a oler todos aquellos diferentes aromas y sabores… me provoco ganas de preparar curry.

 

Mi primer viaje a India fue en 2010, y estuve alrededor de 6 semanas en Mumbai, trabajando en un orfanato y con la comunidad de eunucos.

 

En mi primer día en el país, me sirvieron curry, y pan indio “nan” (o naan). Mi primer bocado a aquel pan fue una experiencia celestial. Mi herencia venezolana-mexicana me llevo a describir nan como una versión mas inflada de las tortillas. Ver a la gente que preparaba la masa, maniobrando sobre sus cabezas como si fuera masa de pizza fue una hermosa experiencia para mi.

 

Por el contrario, mi experiencia con el curry… no fue tan hermosa al principio.

 

Come curry todos los días, a todas horas. Por alguna razón, no era del gusto de mi paladar. A pesar de eso, lo comí con una sonrisa, agradecida por quienes nos servían. Aunque honestamente, contaba las horas para la siguiente hora de comida, porque sabia que seria otro tipo de curry.

 

Durante ese mismo viaje a Mumbai, consideramos la posibilidad de disfrutar y ver la magnificencia del Taj Majal. No me arrepiento de muchas cosas en la vida, pero una de ellas (hasta el día de hoy), es no haber ido a verlo cuando tuve la oportunidad.

 

La verdad, es que quería ir. Pero después de expresar mi interés de ir y caminar alrededor de aquel maravilloso palacio, mi compañera de viaje en aquel tiempo me dijo “ah, es solo un edificio. No quiero ir.”

 

Así que no fuimos…

 

::carita triste::

 

Las seis semanas de viaje terminaron y deje India, regrese a Singapur, en donde estaba viviendo en aquel tiempo.

 

Un día en Singapur, alguien me dijo que podía conseguir plátanos (plátanos machos)- que es un alimento común en la comida mexicana y venezolana – en Tekah Market, in Little India, un área muy concurrida en Singapur.

 

Así que, como disfruto mucho cocinar, en especial platinos, tome el MRT en dirección a Little India un Sábado por la mañana.

 

Mientras estaba ahí, el olor de comida india siendo cocinada lleno el área de comida del mercado – la combinación de esos poderosos aromas lleno mi sentido del olfato y otros de mis sentidos, haciéndome recordar no solo India y su comida, sino que me hizo empezar a extrañar.

 

Fue en ese momento cuando me enamore de la comida india. No mientras estaba en India, sino en Singapur.

 

Así que, empecé a ir al mercado en Little India todos los sábados, observando con mas atención lo que los cocineros ponían en sus diferentes tipos de curry. Cada vez que tuve la oportunidad de hacerlo, probé curry de diferentes personas y aproveche las diferencias para empezar a definir perfiles en los sabores.

 

Probé curry en Singapur, Malasia y Tailandia. Y tiempo después recordé algo – Recordé un día mientras estaba en el orfanato en India, cuando la persona que cocinaba me explico como hacer curry!

 

En aquel momento no me importaba (aunque escuche la explicación de la mujer con una sonrisa de oreja a oreja), porque como mencione antes, el curry no era de mi interés en aquel tiempo – Creo que la razón por la que no lo disfrutaba, es porque estaba pasando por una etapa fuerte de choque cultural, y el curry tuvo mucho que ver con eso – Pero en esa nueva etapa, empecé a encontrar un nuevo amor por los sabores de la comida india, así que ahora me importaba, me importaba mucho. Y fue así como empecé a cocinar curry.

 

“Oh, olvídalo, ya me acorde. Es “nan”. Dijo mi esposo, refiriéndose a su crucigrama.

 

“Si! Es nan!” – Repetí.

 

Así que decidí hacer curry y nan.

 

Normalmente soy terrible para dar recetas, pocas veces las sigo. Pero hare mi mayor esfuerzo para compartir la receta del curry, y también del “nan”.

 

Una de las bellezas del curry – y una de las razones por las que este fue mi primer articulo – Es porque no existe una receta estricta a seguir; es únicamente una guía.

 

En la zona sur de India tienden a cocinar con condimentos y sabores mas fuertes. La leche de coco añadida en la receta ayuda a dar balance y condensar todos los condimentos uniformemente en el platillo – pero si te interesa sabores mas fuertes, añade menos leche de coco y poco mas de picante.

 

A continuación se encuentran los ingredientes del curry (como dije, hare mi mejor esfuerzo en dar las porciones aproximadas para cada ingrediente). También la receta del pan se encuentra a continuación :

 


 

CURRY

 

Aceite de coco

 

Pollo (o cualquier carne que se desee cocinar. Si es vegetariano, papas y/o tofu)

 

2 Cucharadas de curry en polvo

 

3 Dientes de ajo

 

1 Cucharada de Cardamom (sustituí con nuez moscada, porque no teníamos cardamom – que es una especia similar a una mezcla de nuez moscada, canela y jengibre)

 

1 Cucharada de nuez moscada (que fue mi sustituto)

 

1 Cucharadita de canela

 

1 Cucharadita de semillas de Cilantro (o un ramito fresco)

 

1 Pista de Cúrcuma – no añadir demasiado. Tiende a hacer el curry amargo después de un tiempo de cocción. El cilantro que agregué fue para equilibrar este efecto

 

2 Tomates, licuados

 

3 Dientes de ajo picados

 

1 Pedazo pequeño de raíz de jengibre, picada

 

½ Cebolla blanca bien picada

 

1 Tallo de Cebollín (Cebolla cambray), bien picado (se puede usar chalote en lugar de cebollín. Yo no tenía, así que lo sustituí)

 

¼ Taza de yogurt natural (Esto es una sustitución de la leche de coco que alguien me dijo en Malasia. Pero con cocina cuidado, si se cocina el yogurt demasiado tiempo, tendrá una reacción con la cúrcuma y amargara el platillo. Si es posible, sustituye la misma porción con leche de coco)

 

1/6 Taza de leche de coco. (No tenia cuando empecé a cocinar, pero mi esposo, amablemente fue a la tienda a comprar.) Asegúrate de que es leche de coco, no agua de coco.

 

Sal al gusto

 

Pimienta al gusto

 

 

Mezcla los ingredientes secos, hacerlos polvo y reservar.

 

Sazone el pollo con sal y pimienta y en aceite de coco. En un sartén a fuego medio-alto cocine hasta que se dore la superficie – no cocine a fondo – lo terminaremos de cocinar más adelante en la receta.

 

Saca y escurre la carne, deja reposando a un lado. Deja el aceite en el sartén y saltea la cebolla, el cebollín, el jengibre y el ajo. Una vez que tornen un color marrón dorado, añade el polvo seco para crear una masa pegajosa, después agrega los tomates ya licuados con cilantro (si es fresco). Revuelve continuamente mientras cocina a fuego bajo-medio.

 

Agrega el yogurt, luego la leche de coco. A continuación, añade el pollo y deje que hierva a fuego lento hasta que la carne este completamente cocida.

 

(También añadí papas a mi curry).

 

Agrega la sal y la pimienta, al gusto y deja cocer a fuego medio / bajo, revolviendo de vez en cuando.

 

¡Prueba! Si el curry sabe amargo, agrega un poco más de leche de coco y una cucharada de crema agria, o un poco de jugo de limón.

 

Sirve sobre arroz y buen provecho!

 

 

NAN

 

1 Cucharadita de azúcar

 

½ Taza de agua tibia

 

1 ½ Cucharadita de levadura seca activa

 

2 ½ Tazas de harina de trigo

 

¼ Taza de yogurt natural

 

1 Cucharada de aceite de oliva

 

Sal al gusto

 

 

Añade en un tazón el azúcar, el agua y la levadura – Deja reposar, cubierto en un lugar tibio sin mover, durante 10 minutos.

 

Toma la harina y esparce en una superficie plana en donde se amasara la masa. Haz un volcán, luego, vierte la mezcla de agua lentamente en la boca del “volcán”.

 

Mezcle con las manos hasta que se convierta en masa. Agregue mas harina si es necesario para lograr la consistencia deseada.

 

Añade yogurt, sal y aceite y continuar mezclando hasta que la masa ya no sea pegajosa.

 

Toma la masa y cubre con una toalla y deja reposar en un lugar cálido durante 45-60 minutos para permitir que la levadura surta efecto.

 

Amasa la masa un poco más.

 

Divide la masa en por lo menos 12 bolas de masa.

 

Aplana con un rodillo cada una de las bolitas de masa en forma circular. Coloca la masa aplanada en un sartén previamente calentado en la estufa con unas gotas de aceite. Cocina por ambos lados hasta que estén cocidas.

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Author: Joha's Table

There are few things I love more than traveling and cooking. My God, my family, and my husband. I'm blessed to be able to share my stories and recipes

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